LANOTA.- ¡Tres horas de tensión! Elementos de los grupos especiales UMOE y Zorros lograron, entre detonaciones de arma de fuego, el aseguramiento de un hombre armado que mantenía como rehén a un sacerdote dentro del gimnasio de un centro comunitario de la Iglesia San Jorge, en la colonia San Juan de Aragón, alcaldía Gustavo A. Madero.
El conflicto, que comenzó como una disputa laboral, escaló a una crisis de seguridad pública que mantuvo en vilo a vecinos, estudiantes y cuerpos de emergencia durante más de tres horas. La intervención táctica se dio tras intensas negociaciones y un cerco de seguridad desplegado por la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México.
UN RECLAMO QUE ESCALÓ
Eran alrededor de las 8:00 horas cuando el sujeto, identificado como un exempleado del gimnasio comunitario, ingresó al inmueble ubicado en la avenida 606, al norte de la capital. Según los primeros reportes, el hombre habría colaborado en la adecuación del gimnasio años atrás, pero fue despedido sin justificación, lo que —asegura— lo dejó en una situación económica precaria.
Durante una discusión con el personal del recinto, el hombre sacó de entre sus ropas un arma de fuego y amagó al sacerdote y a su asistente, a quienes mantiene retenidos dentro del inmueble. En sus exigencias, pidió 600 mil pesos como indemnización por lo que considera una injusticia laboral.
OPERATIVO DE CONTENCIÓN
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC-CDMX) desplegó un importante operativo. Elementos del agrupamiento Fuerza de Tarea “Zorros”, así como policías preventivos, cercaron el área y evacuaron una escuela contigua, el Centro de Estudios Tecnológicos (CET) 1 del IPN, para proteger a los estudiantes ante el riesgo.
“Estamos trabajando con protocolos de contención y negociación para evitar un desenlace violento”, informó la SSC en una tarjeta informativa más temprano.
SIN RESPUESTA, EXIGE “JUSTICIA”
De acuerdo con el reportero Ramón Ramírez, del noticiero de Azucena Uresti, el reclamo central del sujeto es que se le compense económicamente por haber sido despedido sin liquidación formal.
El centro comunitario y deportivo pertenece a una iglesia local, por lo que también se encuentra bajo supervisión de autoridades eclesiásticas.
IMPACTO EN LA COMUNIDAD
El incidente ha provocado conmoción entre los habitantes de la zona, donde varios padres de familia llegaron al CET 1 al enterarse del incidente, temiendo por la seguridad de sus hijos.
El alcalde Jean Carlo Lozano se presentó en el lugar para supervisar el operativo y pidió calma a la ciudadanía. “Estamos en comunicación directa con las autoridades de seguridad. La prioridad es salvaguardar vidas”, afirmó.
INVESTIGACIÓN EN CURSO
La Fiscalía capitalina ya fue notificada del caso y se prevé que, una vez que se resuelva la situación, se abra una carpeta de investigación por los delitos de privación ilegal de la libertad y portación de arma de fuego, además de determinar si existe responsabilidad civil por parte de la institución que lo empleaba.
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