LANOTA.-Por fin llegó la condena. Teodoro García Simental, conocido como “El Teo” o “El Tres Letras”, fue sentenciado a 20 años de prisión por el delito de delincuencia organizada, informó la Fiscalía General de la República (FGR). La resolución, dictada por el Juzgado Tercero de Distrito en Materia Penal en Nayarit, llega más de 14 años después de su captura y marca el cierre judicial a uno de los capítulos más oscuros del narcotráfico en Baja California.
La condena se basa en pruebas aportadas por el Ministerio Público federal, que demuestran su pertenencia a una organización criminal —el Cártel de los Arellano Félix— dedicada al tráfico de drogas, secuestros y asesinatos en Tijuana y otros municipios fronterizos del noroeste del país.
DEL CÁRTEL AL CAOS: LA TRAICIÓN QUE DESATÓ UNA GUERRA INTERNA
Teodoro García Simental comenzó su carrera criminal en 1995, bajo el cobijo de Ramón Arellano Félix. Rápidamente escaló en la jerarquía del cártel hasta convertirse en uno de sus operadores más temidos. Sin embargo, en 2008 rompió con la organización tras una disputa con Luis Fernando Sánchez Arellano, alias “El Ingeniero”, sobrino del clan Arellano. La ruptura no fue política, fue sangrienta: inició una batalla interna por el control de las rutas de droga hacia Estados Unidos.
Tras su escisión, “El Teo” se alió con el Cártel de Sinaloa y La Familia Michoacana, en una jugada que le garantizó respaldo logístico, armas y nuevas plazas. Pero también lo convirtió en uno de los principales generadores de violencia en Baja California: entre 2008 y 2010, su guerra con los Arellano dejó una estela de más de 300 asesinatos, muchos de ellos con grados extremos de crueldad.
EL REINADO DEL TERROR Y LA SOMBRA DEL POZOLERO
La figura de “El Teo” es inseparable de uno de sus más crueles colaboradores: Santiago Meza López, alias “El Pozolero”, quien confesó haber disuelto en ácido los cuerpos de al menos 300 víctimas por órdenes del capo. Las imágenes de tambos de sosa cáustica, cuerpos mutilados y mensajes colgados en puentes marcaron una era de horror en Tijuana. Uno de los casos más emblemáticos fue el del funcionario estatal Rogelio Sánchez Jiménez, hallado colgado y desnudo en 2009.
García Simental no solo enfrentaba a cárteles rivales: sembró el terror en la sociedad, corrompió a policías municipales y estatales, y convirtió a Tijuana en una de las ciudades más peligrosas del continente.
LA CAÍDA Y LOS AÑOS EN SILENCIO
“El Teo” fue finalmente detenido el 12 de enero de 2010 en La Paz, Baja California Sur, durante un operativo conjunto entre fuerzas federales y agencias estadounidenses. La captura fue presentada como un golpe de alto impacto por la entonces Secretaría de Seguridad Pública federal. Desde entonces, ha permanecido en reclusión en el penal federal del Altiplano, en el Estado de México.
Durante más de una década, su proceso judicial avanzó lentamente. La sentencia de 20 años no abarca todos los crímenes que se le atribuyen, pero representa una sanción firme por su papel como jefe criminal. No obstante, considerando los años ya cumplidos en prisión preventiva, podría alcanzar beneficios penitenciarios en los próximos años, algo que no está exento de polémica.
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