LANOTA.- La reciente detención de al menos once elementos de la Guardia Nacional en Apaseo el Alto, Guanajuato, por su presunta implicación en el resguardo de una toma clandestina de hidrocarburo, no es un hecho aislado.
Desde 2023, múltiples reportes oficiales e investigaciones periodísticas documentan un patrón preocupante: integrantes e incluso mandos de esta corporación están involucrados directa o indirectamente en actividades de huachicol.
DETENCIÓN EN GUANAJUATO: UNA ESCENA ESCANDALOSA
La noche del 24 de mayo, en la comunidad de El Espejo, policías municipales sorprendieron a personal de la Guardia Nacional custodiando un tractocamión conectado a una toma clandestina. Los uniformados estaban armados y a bordo de vehículos oficiales.
Al ser cuestionados, alegaron estar protegiendo el vehículo. Pero tras una revisión, se descubrió que participaban en la extracción activa de gasolina. Imágenes difundidas muestran a once hombres detenidos —aunque reportes oficiales hablaban de nueve—, junto con fusiles de uso exclusivo del Ejército, patrullas, y el tractocamión implicado.
Hasta el cierre de esta edición, la Guardia Nacional no ha emitido ningún posicionamiento.
HUACHICOLEROS CON UNIFORME: LOS MANDOS TAMBIÉN
Más allá de este incidente, datos de la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) muestran una tendencia en ascenso. Entre 2018 y 2023, se abrieron 47 procedimientos administrativos contra elementos de la GN por vínculos con huachicoleo. Solo en 2022 y 2023, la FGR investigó 12 casos penales.
Uno de los más delicados ocurrió en marzo de 2024 en el Estado de México: mandos de la GN fueron acusados de proteger a bandas huachicoleras. Se trata del capitán Rubén Sánchez Castillo y el mayor Adolfo López Mateo, quienes presuntamente recibían pagos diarios para permitir el robo nocturno de combustible.
Según documentos internos, los depósitos se hacían a cuentas de Coopel y Barjército, y los elementos permanecían en su base para no interferir con los huachicoleros, encabezados por un líder apodado “El Viejón”.
- Huachicol fiscal y extorsión mantienen a México en el sótano de países más corruptos
- El discurso de la “confusión”: ¿Una estrategia oficial para invisibilizar el asedio a la minería?
- Guerra sin tregua: Ejecución del sobrino del “Mayo” desafía el despliegue militar en Culiacán
- Punto de quiebre: El “fuego amigo” tiene en jaque la reforma electoral de Sheinbaum
- Cortocircuito diplomático: Sheinbaum y el Congreso de EU chocan por cancelación de reunión
DIESEL EXTRANJERO Y RUTAS VULNERABLES
Ese mismo 25 de mayo, sobre la autopista 43D, la Secretaría de Seguridad de Guanajuato detuvo a un civil con 63 mil litros de diésel. El combustible, según pruebas de Pemex, tenía características de procedencia extranjera, sin documentación legal para su distribución en México.
Este caso revela una ruta paralela del delito: el ingreso ilegal de combustible extranjero, más allá de la ordeña de ductos. Y expone nuevamente la debilidad del control carretero, incluso en zonas con presencia de fuerzas federales.
LA INSTITUCIÓN EN CRISIS
Pese a que la Guardia Nacional fue creada para profesionalizar y depurar la seguridad pública, su historial reciente refleja fisuras profundas. La falta de controles internos, la opacidad y la resistencia a rendir cuentas están minando su legitimidad.
La infiltración del crimen organizado en sus filas no es solo un riesgo operativo: es una amenaza directa al Estado de derecho.
URGE DEPURACIÓN Y TRANSPARENCIA
Los casos en Guanajuato y el Estado de México deben encender todas las alertas. No se trata solo de delitos económicos. Se trata de una erosión institucional que requiere investigaciones independientes, sanciones ejemplares y vigilancia civil.
De no hacerlo, la Guardia Nacional corre el riesgo de convertirse en cómplice —y no en contrapeso— del crimen organizado.
Síguenos en @LaNotaDeMexico







