Diez empresas, un spa y millones del narco: la red que protegía a Los Chapitos

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La red de lavado empresarias tras Los Chapitos.

LANOTA.-  En un nuevo giro que deja ver los tentáculos del crimen organizado más allá del mundo del narcotráfico, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos encendió los reflectores sobre un entramado empresarial que habría sido diseñado para lavar millones de dólares producto del fentanilo

Esta vez, el golpe no va sólo contra los criminales conocidos, sino contra quienes manejan el dinero, los negocios y hasta los spas en zonas turísticas de México.

LOS HERMANOS GUZMÁN SALAZAR: PRÓFUGOS CON PRECIO

Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar —herederos del imperio de Joaquín “El Chapo” Guzmán y líderes visibles de la facción conocida como Los Chapitos— enfrentan nuevas sanciones impuestas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de EE.UU. Ambos siguen prófugos de la justicia y el gobierno estadounidense ha ofrecido hasta 10 millones de dólares por información que lleve a su captura.

Pero esta vez, las acusaciones no se detienen en ellos.

DETRÁS DEL MAQUILLAJE: EL RASTRO DEL DINERO SUCIO

En Mazatlán, Sinaloa, la vida de lujo y aparente legalidad de varios empresarios y empresarios fachada fue interrumpida con los nombres exhibidos por la OFAC. Una de ellas es Sheila Paola Urías Vázquez, una maquillista de 31 años, esposa de José Raúl Núñez Ríos, alias El Lic, un empresario que —según el Departamento del Tesoro— comenzó a amasar una fortuna en 2021 gracias a su cercanía con Iván Archivaldo.

Núñez Ríos habría sido el cerebro financiero de una red de empresas fachada en el sector turístico, inmobiliario y de belleza. Mientras en Instagram Carpe Diem Spa presumía tratamientos relajantes y miles de seguidores, detrás operaba una maquinaria de lavado de dinero para una de las organizaciones criminales más peligrosas del mundo.

DIEZ EMPRESAS, UN MISMO FIN

Sheila Urías figura como propietaria de al menos 10 empresas —desde clubs de playa hasta constructoras— entre ellas:

  • Carpe Diem Spa
  • Sea Wa Beach Club
  • Eco Campestres Ultra
  • Beach y Marina S.A. de C.V.
  • MKT 24 Siete
  • Proyecta Interna, entre otras.

El Departamento del Tesoro aseguró que estas compañías eran utilizadas para ocultar las ganancias ilegales provenientes del tráfico de fentanilo. “Núñez tiene y sigue usando a Urías como una persona fachada”, señala el comunicado oficial.

EL 40: SANGRE Y PODER EN MAZATLÁN

Otro nombre clave en este entramado es el de Víctor Manuel Barraza Pablos, alias El 40, señalado como jefe de plaza de Los Chapitos en Mazatlán. Acusado de homicidio, secuestro y extorsión, se le describe como un generador de violencia financiado directamente por Núñez Ríos.

Su nombre, al igual que los de Urías y Núñez, apareció en volantes anónimos repartidos el año pasado en varios municipios de Sinaloa, donde se les acusaba de vínculos con el Cártel de Sinaloa, lavado de dinero e incluso nexos con personajes públicos como Markitos Toys y el gobernador Rubén Rocha Moya.

MÁS ALLÁ DEL NARCO TRADICIONAL

Este golpe no es sólo simbólico. Representa un cambio de estrategia: seguir el dinero, desnudar el rostro empresarial del narco y mostrar cómo las estructuras criminales se han sofisticado, al grado de mimetizarse entre spas, influencers y proyectos inmobiliarios.

El mensaje de Washington es claro: no sólo irán tras quienes fabrican o transportan drogas, sino también contra quienes prestan su imagen, su firma o su negocio para blanquear el dinero de la muerte. Y en esta historia, la frontera entre lo legal y lo criminal se vuelve cada vez más delgada.

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